Capítulo 3

Software convencional

La tecnología protagonista de la últimas décadas ha sido el desarrollo de software. Empresas y profesionales dedicados a esta industria han sido las que, en general, han gozado de mayores ganancias en los últimos 15-20 años. Esto porque desarrollar software que luego puede escalar a todo el mundo, prácticamente sin costo, es un muy buen negocio (basta mirar el ROE de las principales empresas de software, como Google, Apple, Amazon, Meta).

Desde el inicio de la computación y hasta el día de hoy, se ha orientado el desarrollo de software a la asistencia al ser humano, de ahí el cuidadoso trabajo en el diseño de interfaces gráficas y en la imitación de la operación humana en el contexto digital. Con esto último quiero decir que, dado que el software está diseñado para asistir al humano, debe ser intuitivo de usar y replicar el comportamiento humano natural, por ejemplo esto puede verse en las apps de tiendas donde cada compra se agrega a un carrito (analogía del proceso de compra presencial).

En general, todo el diseño del software está pensado para que el ser humano sienta que está replicando su operación orgánica en una interfaz digital.

Por esto diseñar software para seres humanos involucra una serie de restricciones:

  • Como mencionaba, debe imitar operaciones orgánicas del ser humano (carrito de compras, botones, arrastrar documentos con el mouse, ingresos de texto a través de mouse y teclado, etc)
  • Además, idealmente el software debe tener pocos niveles de abstracción para facilitar la comprensión por parte del operador humano. Si el software es demasiado complejo no podrá ser operado por un humano.
  • Ligado a lo anterior, el software debe incorporar una interfaz gráfica que permita la operación intuitiva por parte del humano. No es recomendable que se opere a través de puros comandos en la terminal del pc.
  • Por último, usualmente debe tener un flujo de acciones en serie para que el uso del software sea ordenado y no distraiga al operador con procesos en paralelo.

Todas estas restricciones permiten desarrollar software para la asistencia al ser humano, pero ninguna de estas restricciones tiene sentido al momento de desarrollar herramientas para agentes digitales que pueden operar en paralelo, sin interfaz gráfica, con una enorme cantidad de contexto, sin cansarse y sin equivocarse.

Software para agentes

Ya podemos hablar de 2 categorías para el desarrollo de software (o cualquier herramienta):

  1. Software para asistir humanos
  2. Software para asistir agentes

Nota: En el futuro, con el advenimiento de la robótica, al comienzo los robots utilizarán herramientas humanas (taladros, alicates, cuchillos, etc) pero probablemente luego se diseñarán herramientas optimizadas para robots, de la misma manera que ahora se está realizando con el software.

El software diseñado para agentes permite un aumento de productividad sin precedentes en la historia, dado que pueden operar múltiples tareas en paralelo, de día y de noche, a una velocidad infinitamente superior a la del humano, y sin sentir cansancio.

Este cambio de paradigma invadirá todas las profesiones cuyas operaciones ocurren, mayor o menor medida, en el mundo digital. El ser humano pasará de ser un operador asistido por software a un supervisor de agentes asistidos por software.

Hoy todo aquello que generamos como empresas está pensado para ser leído y operado por seres humanos. Pero el partido del futuro consistirá en diseñar flujos de trabajo para agentes bajo la supervisión humana. Esto invita a pensar en cómo permitir a los agentes llevar a cabo nuestras tareas (los planos que realizamos como ingenieros están pensados en ser interpretados por humanos)

Con esto, las empresas tendrán 2 tipos de fuerza laboral: la humana y la de agentes de inteligencia articial (o ahora agentes de súper inteligencia), y esta segunda fuerza laboral irá relevando a la humana cada vez en más operaciones. Esto no es una predicción, esto ya está pasando nos demos cuenta o no.

Bola de nieve

Ya convivimos con una fuerza laboral de agentes, dado que la mayoría de nosotros delega, en mayor o menor medida, tareas a Copilot que antes solíamos hacer manualmente (investigar, leer normativas, crear planillas de cálculo, etc).

Al solicitarle algo a Copilot, el actúa como recepcionista y distribuye a otros agentes tareas en paralelo (investigar en la web, leer algún documento interno, redactar código para resolver un problema matemático) y luego consolida el análisis en un solo output. Es algo así como un pulpo digital con la capacidad de utilizar software, programar e investigar 24/7.

De hecho, el principal cuello de botella en el potencial de esta tecnología seguimos siendo los seres humanos, porque no podemos delegar tareas en paralelo, todos nosotros aún debemos atender cada tarea de cada proyecto una sola a la vez.

Imagen que ilustra lo que anticipo como interfaz del futuro

En la medida que más y más capas de las operaciones humanas sean encargadas a agentes, el aumento de productividad aumentará de manera exponencial, dado que las tareas pasan de abordarse como una secuencia de acciones en serie un paquete de acciones en paralelo a una velocidad de ejecución varios órdenes de magnitud superior y operando 24/7.

No hay vuelta atrás

Los cambios que vienen serán desafiantes para todos los profesionales cuya operación sucede en el entorno digital. Por la capacidad de escalar de esta tecnología a lo largo del mundo, la velocidad del cambio está lejos de disminuir. Quizás una crisis financiera podría frenar algo esta revolución, pero difícilmente la detendrá.